viernes, 14 de diciembre de 2007

El Airbus A-380 tocó suelo argentino

Por: Fernando Soriano

El avión de pasajeros más grande del mundo tocó suelo argentino. Ayer aterrizó en Ezeiza el Airbus A380, una máquina inmensa de casi 73 metros de largo, 24 de alto y 80 de envergadura (la distancia entre las puntas de las alas) que no cabría, ni apretada, en una cancha de fútbol. Apareció entre las nubes a las 12.30 y aterrizó mansamente en un aeropuerto paralizado por su arribo. El avión, que llegó como parte de la promoción mundial, venía desde Sidney, Australia, y se lo esperaba a las 14.30. Pero recorrió la ruta en dos horas menos de lo que lo hace un vuelo habitual.

El Airbus A380, que fue presentado en enero de 2005, es una maravilla de la tecnología contemporánea. Tiene dos pisos, un tren de aterrizaje de 22 ruedas y está configurado para transportar 525 pasajeros en tres clases: Primera, Ejecutiva (Business) y Turista. Con todos los asientos en esta última configuración podría albergar a 840 viajeros. Una de sus características más sobresalientes es que, a pesar de su enormidad, hace poco ruido en vuelo y, sobre todo, al momento del despegue. Y además, explican en Airbus, consume menos combustible respecto de su competidor directo, el Boeing 747/700. "Adentro se siente mucho más espacioso que cualquier avión", le comentó a Clarín una autoridad de Aerolíneas Argentinas.

A pesar de que, por ahora, un solo Airbus A380 vuela con pasajeros -para la Singapore Airlines-, ya es un éxito comercial. La fábrica (de origen compartido entre Francia, España, Alemania e Inglaterra) está terminando 177 pedidos firmes. Y además, figura un compromiso de compra de cuatro naves por parte del Grupo Marsans, dueño de Aerolíneas. En la empresa prometen que dos de estos vendrán al país.











Fotos: Pablo Napoli